¿Por qué me enfermo tanto?

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Es fácil que te resfríes, sufres del estómago frecuentemente, el cansancio y dolores musculares son normales en ti. Si esto te suena a ti, abordar tu estrés seguramente sea la medicina principal.

¿Por qué me enfermo tanto?

Antes de iniciar, quiero recordar que si tienes una preocupación considerable por tu salud o sospechas de alguna enfermedad grave, consulta con tu médico de confianza.

Cuando hablamos de nuestra salud, hablamos de un estado de bienestar entre la mente y el cuerpo, algunos profesionales también mencionan el alma. Para mí, estar sanos es sentirnos tranquilos a nivel emocional, y funcionales a nivel físico. Ser capaces de ser autónomos, realizar nuestras actividades cotidianas y disfrutar aunque sea un poquito de ellas. La OMS la define como un estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

Indiferentemente del concepto que tengas de salud, estoy segura que algo en lo que podemos coincidir es que cuando nos enfermamos, no estamos al 100%, y la demanda de nuestro cuerpo cambia. Necesitamos más descanso, hidratación, tal vez alguna medicación o visita al hospital, ajustar nuestra agenda, cancelar planes, pedir favores, etc. La misma enfermedad, para cualquier adulto promedio también es un generador de estrés, ya que altera nuestra rutina y en caso de personas autoexigentes, nos cuesta parar y entender el mensaje de nuestro cuerpo.

¿Y cuál es ese mensaje?

Si nos vamos al concepto básico de enfermedad, podemos hablar de un desequilibrio, de algo que no funciona con normalidad, o un proceso que “implica un debilitamiento del sistema natural de defensa del organismo o de aquellos que regulan el medio interno”. Pero a nivel emocional, la enfermedad es una gran mensajera de las necesidades de nuestra mente y cuerpo, y para mí es bastante claro que la enfermedad es sinónimo de RESPUESTA. Es la consecuencia de la lucha emocional y física que a diario tenemos que atravesar con el estrés.

Vuelvo a hacer una pausa para recordar lo importante de interpretar correctamente esta información. Todos nos estresamos y todos en algún momento nos vamos a enfermar. Obsesionarnos con evitar el estrés o preocuparnos por las consecuencias del mismo no tiene sentido. Entenderlo, y gestionarlo sí. Y este artículo tiene ese objetivo, que tomemos con responsabilidad y amabilidad nuestra salud.

Continuo, antes de hablarte de las soluciones más eficaces para que tu salud mejore y te enfermes menos, te quiero explicar un poco el proceso fisiológico del estrés en nuestro cuerpo.

El estrés es una reacción natural y necesaria de nuestro cuerpo ante una situación que nos supera. Voy a copiar la definición del Dr Daniel Lopez Rosetti, gran investigador del estrés, “Se entiende por estrés aquella situación donde las demandas externas (trabajo, sociales, etc.) o las demandas internas (psicológicas, emocionales, existenciales) superan nuestra capacidad de resistencia. Se produce así una alarma orgánica que altera el normal funcionamiento del sistema nervioso, cardiovascular, endocrino e inmunológico, condicionando la aparición de síntomas y/o enfermedades.”

Yo en consulta he observado como pacientes preferirían un diagnóstico físico en concreto que un posible cuadro de estrés, creo que de cierta manera lo minimizamos, no lo entendemos o creemos que no nos pasa. Y te voy a dar ejemplos MUY sencillos de situaciones cualquiera donde la demanda supera la resistencia:

Factura de luz alta -> No tener suficiente dinero en la cuenta

Email de mi jefe pidiendo resultados -> No tener suficiente tiempo para realizar mis tareas

Hacer 20km de bicicleta -> Tener dos años sin entrenar y no tener la condición física necesaria

Todas estas pequeñas situaciones pueden generarnos estrés, y es lo más normal del mundo. No eres débil o muy emocional por estresarte. Ahora, por diez minutos de estrés no nos vamos a enfermar, el reto está cuando llevamos una vida donde el estrés es muy intenso/elevado, o diario y frecuente. Y aunque estemos sanos y jóvenes, es normal que nuestro cuerpo también tenga límites y llegue el momento donde no pueda por si solo con tanta demanda.

El principal efecto del estrés es que afecta la función de nuestro sistema inmunitario y por ello es más fácil que nos contagiemos de virus, infecciones o bacterias. El estrés también está muy estudiado y relacionado con problemas intestinales (gastritis, diarrea o náuseas) o cardiovasculares (taquicardia, mareos, falta de aire).

También quiero recordar que el estrés está perfectamente diseñado para ayudarnos a sobrevivir, y también a vivir. Si sabemos escuchar a nuestro cuerpo, podremos ir mejorando nuestras decisiones, hábitos, relaciones, y rutina. Aparte de esto, el estrés nos permite resolver problemas, movilizarnos, luchar, encontrar soluciones y continuar. El estrés no es el problema, el exceso de él sí.

¿Cómo ayudar a mi cuerpo a enfermarse menos?

Esta es mi parte favorita porque hablo de soluciones que nos ayudarán a sentirnos sanos, tranquilos y prevenir de manera más eficaz las enfermedades o malestar.


1. El descanso: Desde mi perspectiva, el cuidar nuestro descanso o sueño, es la medicina MÁS POTENTE para vivir más y enfermar menos. Se trata de un proceso biológico indispensable para nosotros y que no entiendo como lo hemos desvalorado tanto en nuestra sociedad y estilo de vida. Quiero hacerte una lista de sus beneficios para que me entiendas mejor:

A nivel físico:

-Reparación celular
-Restablecimiento o conservación de la energía
-Regulación hormonal
-Activación inmunológica
-Regulación de la temperatura
-Equilibrio de la actividad cardiorrespiratoria

A nivel psicológico:

-Se consolidan memorias
-Se fortalece el aprendizaje
-Procesamos y seleccionamos mejor la información importante del día


Son demasiadas cosas que mejoran mientras descansamos, nuestras defensas, el apetito, la respiración, la concentración, disminuye el nivel de alerta, la rumiación y fatiga. En conclusión, el dormir bien es indispensable para nuestra salud física y mental.

Existen diversas propuestas sobre la correcta higiene del sueño. Yo apuesto un poco por la recomendación básica: Intenta dormir de noche y ser activo de día, teniendo entre 7 y 8 horas de sueño.

Si actualmente estás teniendo problemas para dormir, esto no es razón para angustiarte y pensar que te vas enfermar de inmediato, pero si te recomendaría buscar ayuda profesional. En terapia trabajamos de manera personalizada los tratamientos para el insomnio.

Ten en cuenta que el descanso no solo significa dormir, también puede ser descansar la mente. Desconectar un poco de tus preocupaciones y practicar actividades tranquilas que te ayuden a despejarte.



2. Tus hábitos son importantes:

No solamente el dormir ayuda a nuestro cuerpo a regenerarse y funcionar de manera óptima, nuestro comportamiento y decisiones diarias también forman parte del proceso. Hay tres hábitos que te recomiendo eliminar si sientes que tu salud está siendo deficiente: El tabaco, alcohol y sedentarismo. Ya lo tenemos demasiado comprobado que su consumo o practica está estrictamente relacionada con enfermedades. Sacarlos de tu vida va a ser el mejor regalo que puedes darte. No solo va a mejorar tu salud, sino también tu autoestima y confianza. Te lo dice una exfumadora.

Otra recomendación que seguramente ya la sabes, es tener hábitos saludables presentes, cuidar nuestra alimentación, actividad física y pausas durante el día.

Si sientes que son muchas recomendaciones al mismo tiempo, no te preocupes, empieza una por una o elige la que mejor se adapte a ti. Esto no es culpa únicamente de nuestras decisiones. El lugar en el que vivimos, nuestro entorno, la sociedad y los medios de comunicación también nos llevan a estos estilos de vida que nos enferman.



3. Hazte [email protected] de tu estrés, para que puedas entenderlo y gestionarlo:

Lo primero que observo en pacientes con síntomas o diagnóstico de estrés es resistencia o lucha, “Yo no estoy estresada”, “No puedo perder tiempo en esto”, “¿Y si sigo así?”, entonces hacemos lo opuesto a lo que necesita mi cuerpo, en vez de atenderlo, cuidarlo y respetarlo. Lo reprimo, me juzgo y busco acelerar el proceso, saboteando mi recuperación. El estrés es algo para lo que todos queremos un botón mágico o una pastilla milagrosa, no es difícil sanarlo pero si amerita de nuestra atención e intención. Algunas ideas:


-Conocerte y aceptarte más: Si eres capaz de identificar tus fortalezas y debilidades sin juzgarte, serás capaz de vivir tus situaciones con otras expectativas, también te ayudará a utilizar tus recursos personales de manera más inteligente.

-Autorreflexión: Pasa tiempo de calidad contigo [email protected] y permítete minutos para atravesar la emoción y buscar posibles soluciones. De nuevo, intenta no atacarte.

-Respirar: La respiración es otra medicina natural eficaz y gratuita, aprende sobre respiración diafragmática y utilízala para prevenir que la emoción escale.

-Regálate tiempo: Sé que esto puede ser utópico para muchos, pero si tienes la posibilidad de que literalmente te sobre tiempo, tu cerebro lo agradecerá. ¿Cómo? Agendando breaks, terminando tus tareas a tu hora, siendo más eficiente con el uso de tu tiempo, normalizar el ocio dentro de la productividad, etc.

-Cuida tu organización: Hay muchas maneras de hacerlo, lo importante es que cuando empiece tu día, tengas un poco la idea de lo que quieres hacer y lograr. (Siendo honesto con las expectativas). Te puede funcionar un horario, una lista de tareas, time blocking, alguna aplicación, planificar la semana, etc. Realmente no tiene que ser algo muy estructurado, la idea es que tu mente tenga una pequeña guía.

-Vive más en el presente: Si lo que te preocupa ya pasó, o aún no ha pasado, ¿Es posible que lo puedas aparcar un poco y enfocarte en tu momento actual?

En terapia trabajamos todos estos puntos de manera compasiva y acompañada, si comprendes tu mente, tus hábitos y objetivos, la vida se vuelve más fácil. Pero reconocerlo y buscar ayuda es importante.

Otros motivos por los que puedes estar enfermando frecuentemente:

  • Predisposición genética
  • Problemas inmunitarios
  • Anemia
  • Descuidos con la higiene
  • Deshidratación
  • Entorno contaminante



Si sospechas que este puede ser tu caso, te recomendaría una evaluación con Dr. Cesar Bejarano, quien es nuestro médico de confianza en VIVE MÁS y puede realizarte una evaluación profunda y llegar al diagnóstico correcto.

"De vez en cuando desaparece, tómate un pequeño descanso, para que cuando vuelvas a tu trabajo tu juicio sea más acertado. Toma cierta distancia, porque así el trabajo parece más pequeño, la mayor parte se puede asimilar en un abrir y cerrar de ojos, y la falta de armonía y la proporción es más fácil de ver".
Leonardo da Vinci.

Esperamos que este articulo haya sido útil para ti, si te ha quedado alguna duda o comentario, no dudes en contactarnos vía email.

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